miércoles, abril 22, 2026
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Evangelio de hoy Miércoles de la 27 semana del Tiempo Ordinario

Jonás sintió un disgusto enorme y estaba irritado. Oró al Señor en estos términos: «Señor, ¿no es esto lo que me temía yo en mi tierra? Por eso me adelanté a huir a Tarsis, porque sé que eres compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad, que te arrepientes de las amenazas. Ahora, Señor, quítame la vida; más vale morir que vivir.»

Respondióle el Señor: «¿Y tienes tú derecho a irritarte?»
Jonás había salido de la ciudad, y estaba sentado al oriente. Allí se había hecho una choza y se sentaba a la sombra, esperando el destino de la ciudad. Entonces hizo crecer el Señor un ricino, alzándose por encima de Jonás para darle sombra y resguardarle del ardor del sol. Jonás se alegró mucho de aquel ricino. Pero el Señor envió un gusano, cuando el sol salía al día siguiente, el cual dañó al ricino, que se secó. Y, cuando el sol apretaba, envió el Señor un viento solano bochornoso; el sol hería la cabeza de Jonás, haciéndole desfallecer.

Deseó Jonás morir, y dijo: «Más me vale morir que vivir.»
Respondió el Señor a Jonás: «¿Crees que tienes derecho a irritarte por el ricino?»
Contestó él: «Con razón siento un disgusto mortal.»

Respondióle el Señor: «Tú te lamentas por el ricino, que no cultivaste con tu trabajo, y que brota una noche y perece la otra. Y yo, ¿no voy a sentir la suerte de Nínive, la gran ciudad, que habitan más de ciento veinte mil hombres, que no distinguen la derecha de la izquierda, y gran cantidad de ganado?»

El relato del Apocalipsis Bíblico ¿pánico o esperanza?

No hay duda de que el último libro de la Sagrada Biblia suele presentarse como uno de los más misteriosos en la vida de los creyentes. No se me haría extraño si también formas parte del amplio grupo de personas que quedan asombradas por su contenido, en el cual se perciben fenómenos extraños y hasta seres sobrenaturales que no comprendemos del todo. Ciertamente, no es un libro fácil de leer, y no pretendo aquí ofrecerte una explicación completa y detallada sobre su contenido, pero quizá lo siguiente te sea de utilidad cuando intentes tu próximo acercamiento al texto.

Antes que nada, sé que quizá tienes amigos o conocidos que han querido alarmarte o inquietarte por lo que ahí vas a encontrar (¿Un destino fatal? ¿Lo que podría ser de ti al final de los tiempos?) Ammm, no lo creo. Hoy quiero invitarte a que pierdas el miedo, te libres de prejuicios, y conozcas un poco acerca de las razones que impulsaron al autor a escribir el Apocalipsis.
Cada que lees un libro por primera vez, me inclino a apostar que es porque ya conoces un poco sobre quien lo escribió, más o menos en qué fecha, y tal vez un poco de las razones por las cuales fue redactado. Pues eso precisamente hay que tomarlo en cuenta también cuando nos acercamos a un texto bíblico, verás que así disfrutaremos bastante aquello que quiere transmitirnos, y conservaremos su sentido correcto.

¿En qué ambiente surgió el Apocalipsis?

De una buena vez, quiero que sepas y jamás se te olvide, que el Apocalipsis de San Juan no es un texto trágico sino de mucha esperanza, y más aún, de victoria del Bien sobre el Mal, de Jesucristo que es glorificado. El texto está dirigido a las regiones de Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea; que podemos identificar como las siete Iglesias de Asia. No porque sólo hubiera siete Iglesias en aquel territorio, sino porque el autor quiere referirse a todas las que había, utilizando el recurso del número siete, que bíblicamente significa: “totalidad”. En el fondo, el mensaje termina siendo para todos los cristianos.

Te has de estar preguntando ¿Cuál fue el motivo de los mensajes del libro? Bien, hay que situar a aquellas iglesias a las que nos referimos anteriormente, en el siglo I d.C.

Aproximadamente entre los años 86-95, los cristianos estaban siendo fuertemente perseguidos por el emperador romano Domiciano. Sabemos lo fuertes que siempre han sido las persecuciones al cristianismo y ésta definitivamente no fue la excepción. Estoy cierto de que tú también has tenido la inquietud o necesidad de dirigir palabras alentadoras a nuestros hermanos, que en épocas recientes no han sido libres para vivir su fe cristiana sin temor, ¡Pues eso fue precisamente una de las cosas que Juan quiso hacer en su momento, inspirado por el Espíritu! Dar unas palabras llenas de consolación y significado para los cristianos que sufrían la persecución de Domiciano.

¿Cómo puedo entender mejor el texto?

Toma en cuenta que el Apocalipsis precisamente pertenece al género apocalíptico. O sea que, cuando te acerques a él, ten claro que no estarás ante el Evangelio, una epístola (carta), un salmo, un libro profético, etc.

El género apocalíptico tiene características muy peculiares. De entrada, el término proviene de las palabras griegas apó (lejano de) y kaliptós (cubierto), literalmente significaría “lejano de lo cubierto” pero para entenderlo mejor podríamos traducirlo como “revelación de lo (que estaba) cubierto” o incluso “revelación del misterio”. Los textos apocalípticos han surgido en la historia casi siempre en momentos de mucha crisis, recuerda que los cristianos estaban siendo perseguidos. Lo que se buscaba con el género apocalíptico era transportar al lector a otro mundo, desde el cual comprendiera mejor un mensaje específico. Quien escribía en este género literario buscaba siempre colocarse como un testigo de aquello que narraba, y transmitiendo sensaciones de terror o admiración.

Es por eso que Juan también te quiere hacer partícipe a ti de aquellas escenas que describe, además incluyendo criaturas como una bestia con siete cabezas y diez cuernos, un dragón, y un cordero nada común. Hay también algunos ancianos, unos cuantos candelabros, “Una mujer vestida de sol” (Ap 12, 1), etc. ¿Cómo podemos tratar de entender un poco mejor, a qué o a quienes se refieren esta serie de personajes u objetos? No seré como una USB que te transmitirá de modo instantáneo la respuesta a esa pregunta, pero haré un intento para que puedas contestarla, y seguir moviendo tu curiosidad de saber más sobre este magnífico y fascinante escrito.

¿Cuál es el mensaje central de Juan en el Apocalipsis?

Pasemos entonces ahora a una parte muy interesante, a la que quizá llegaste saltándote las anteriores si la curiosidad te ganó. ¡No pasa nada! Puede llegar a ser muy válido comer ansias por comprender algo.

Notarás en la lectura del Apocalipsis que uno de los eventos centrales del mismo es el “Sacrificio de un Cordero”. ¿Acaso estás pensando lo mismo que yo? Tal vez sí, ese Cordero es precisamente Cristo (el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo). El pueblo judío, ya desde antes de que Jesús naciera, celebraba una festividad denominada “Yom Kippur” (de la expiación). El Sumo Sacerdote sacrificaba cada año un cordero en el que los judíos creían depositar todas sus culpas. Ese cordero era abandonado en el desierto y por supuesto, moría de hambre. Con su muerte, los habitantes del pueblo parecían entonces haber sido perdonados por todas sus faltas y liberados.

Si te das una vuelta por el libro del Génesis, recordarás que en el capítulo 22 se narra el sacrificio interrumpido de Isaac, hijo de Abrahán. Léelo detenidamente ¿No te llaman la atención algunos detalles? Por ejemplo, que Isaac iba subiendo el monte con su padre, cargando la madera con la que supuestamente sería sacrificado. ¿De qué estaba hecha la Cruz que curiosamente Jesús iba también cargando mientras subía un monte? Cuando posteriormente Isaac pregunta a Abrahán por el cordero para el sacrificio a Dios, su padre le contesta que Dios proveería aquel cordero. Y cuando el Ángel de Dios detiene a Abrahán en el acto de muerte, aparece de pronto un cordero que fue el que terminó siendo sacrificado ¿No te parece que podemos vernos muy similares a Isaac, cuya muerte fue sustituida por la de aquel cordero enviado por Dios para el sacrificio? Genial ¿no crees? Al parecer la gran hazaña de Jesús pudo haber sido anunciada mucho antes de lo que pensábamos, y es Él el verdadero cordero que se entrega para liberarnos de nuestros pecados (como en el Yom Kippur judío).

El Apocalipsis describe el hecho del sacrificio del Cordero quizá como el de mayor importancia. Ahora date cuenta que ese sacrificio del Cordero no es algo que vaya a pasar en el Fin de los Tiempos, ni nada terrorífico ¿Qué no precisamente lo vives cada domingo cuando celebras la Eucaristía como miembro de la Iglesia? ¡Oh sí! ¡Emociónate conmigo querido lector o lectora! Pues parece que nos vamos acercando a una de las claves más maravillosas y geniales para comprender el sentido del último libro de la Escritura:

LA SANTA MISA.

Ahora creo que será más notorio para ti que este libro está al parecer muy lejos de describir escenas del futuro y más aún con exactitud. ¡Qué mejor forma de animar a los cristianos en tiempos de crisis, que el recordarles lo privilegiados que son al poder tener la experiencia del gran banquete eucarístico que tiene lugar en la Misa! Nada nos da más fortaleza para enfrentar las circunstancias de la vida que Cristo siendo uno con nosotros y nosotros con Él.

Descubrirás que el Apocalipsis debemos leerlo sobre todo en clave litúrgica y ahora cada vez que intentes una lectura de este libro, te aconsejo que conforme vayas avanzando te imagines situad@ en el templo donde sueles normalmente celebrar la Liturgia. Ve pensando en cada una de las partes de la Misa y sus ritos correspondientes. Encontrarás en los diferentes capítulos del Apocalipsis muchísimas palabras y expresiones que te resultarán muy conocidas: “el Gloria”, “el Aleluya”, “el Santo” y no podía faltar “el Cordero de Dios”. Puede ser de utilidad que incluso a algunos personajes los pienses representando esos ritos. También comprobarás que es increíble la relación de comprensión entre la Misa y el Apocalipsis, es decir, que tanto el Apocalipsis te ayudará a comprender mejor el sentido y la estructura de la Misa, como la Misa el sentido y la estructura del Apocalipsis.

Sé que ciertamente no puedo agotar aquí el significado de cada objeto o personaje preciso del libro, incluso continuamente se siguen publicando grandes volúmenes de investigación sobre este escrito. Pero espero que esto te ayude, aunque sea un poco, a cambiar tu modo de verlo y a leerlo con más ánimo, cayendo en la cuenta de lo que un buen día dijo Joseph Ratzinger siendo aún cardenal: “La Misa es el Cielo en la Tierra”. El Apocalipsis es un gran medio para comprobar esa frase.

Por: Andrés Piña | Fuente: Catoliscopio.com

¿Pero ustedes, quién dicen que soy yo?

El Evangelio de este domingo (Mt 16, 13-20) es el célebre pasaje, central en el relato de Mateo, en el que Simón, en nombre de los Doce, profesa su fe en Jesús como «el Cristo, el Hijo de Dios vivo»; y Jesús llama «bienaventurado» a Simón por su fe, reconociendo en ella un don, un don especial del Padre, y le dice: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia».

Detengámonos un momento precisamente en este punto, sobre el hecho de que Jesús atribuye a Simón este nuevo nombre: “Pedro”, que en la lengua de Jesús suena “Cefas”, una palabra que significa “piedra”. En la Biblia este nombre, este término, “piedra”, está referido a Dios. Jesús lo atribuye a Simón, no por sus cualidades o sus méritos humanos, sino por su fe genuina y firme, que le viene de lo alto.

Jesús siente en su corazón una gran alegría, porque reconoce en Simón la mano del Padre, la acción del Espíritu Santo. Reconoce que Dios Padre ha dado a Simón una fe “fiable”, sobre la cual Él, Jesús, podrá edificar su Iglesia, es decir su comunidad. Es decir, todos nosotros. Todos nosotros.

Jesús tiene el propósito de dar vida a “su” Iglesia, un pueblo fundado ya no en su descendencia, sino en la fe, es decir, en la relación con Él mismo, una relación de amor y de confianza. Nuestra relación con Jesús edifica la Iglesia. Y, por tanto, para iniciar su Iglesia, Jesús tiene necesidad de encontrar en los discípulos una fe sólida, una fe “de confianza”. Esto es lo que Él debe verificar en este punto del camino. Y por eso formula la pregunta.

El Señor tiene en su mente la imagen del construir, la imagen de la comunidad como edificio. He aquí porqué, cuando siente la profesión de fe genuina de Simón, lo llama “piedra”, y manifiesta la intención de construir su Iglesia sobre esta fe.

Hermanos y hermanas, lo que sucedió de modo único en San Pedro, sucede también en cada cristiano que madura una fe sincera en Jesús, el Cristo, el Hijo del Dios vivo.

El Evangelio de hoy también interpela a cada uno de nosotros. ¿Cómo va tu fe? Cada uno responda en su corazón, eh. ¿Cómo va tu fe? ¿Cómo es? ¿Qué encuentra el Señor en nuestros corazones? ¿Un corazón firme como la piedra o un corazón arenoso, es decir, dudoso, difidente, incrédulo? Nos hará bien en la jornada de hoy pensar en esto.

Si el Señor encuentra en nuestro corazón una fe, no digo perfecta, pero sincera, genuina, entonces Él ve también en nosotros piedras vivas con las cuales construir su comunidad. De esta comunidad, la piedra fundamental es Cristo, piedra angular y única. Por su parte, Pedro es piedra, en cuanto fundamento visible de la unidad de la Iglesia; pero cada bautizado está llamado a ofrecer a Jesús su propia fe, pobre, pero sincera, para que Él pueda seguir construyendo su Iglesia hoy, en todas partes del mundo.

También en nuestros días «mucha gente» piensa que Jesús es un gran profeta, un maestro de sabiduría, un modelo de justicia… Y también hoy Jesús pregunta a sus discípulos, es decir a nosotros, a todos nosotros: «¿Pero ustedes, quién dicen que soy yo?». ¿Un profeta, un maestro de sabiduría, un modelo de justicia? ¿Qué responderemos nosotros?

Pensemos en esto. Pero sobre todo, oremos a Dios Padre, para que nos dé la respuesta y por intercesión de la Virgen María; pidámosle que nos dé la gracia de responder, con corazón sincero: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo».

Ésta es una confesión de fe. Éste es precisamente el Credo. Pero podemos repetirlo tres veces todos juntos: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». Todos juntos: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo». «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo».
Por: Papa Francisco

Triunfó la vida: Senado rechaza proyecto de ley de aborto en Argentina

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Esta madrugada, en una histórica sesión que se extendió por 16 horas, el Senado de Argentina rechazó el proyecto del aborto libre.

De un total de 72 senadores, 38 votaron en contra de despenalizar el aborto, 31 a favor, dos se abstuvieron y hubo un ausente.

El proyecto buscaba permitir el aborto hasta la semana 14 de gestación, y hasta los nueve meses de embarazo bajo las causales de violación, riesgo de vida y salud de la madre e inviabilidad fetal. Asimismo prohibía la objeción de conciencia institucional.

Con este resultado, el proyecto se cierra de forma definitiva por este año legislativo y recién podría volver a abrirse a un debate parlamentario en 2019.

Con 31 votos afirmativos, 38 votos en contra y 2 abstenciones se rechaza el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo

Durante el debate participó la expresidenta y ahora senadora Cristina Fernández para defender su promoción del aborto.

Por su parte, una de las encargadas de cerrar las ponencias a favor de la vida fue la senadora Silvia Elías de Pérez.

Elías de Pérez recordó que “nada justifica” que la vida quede “a merced de nada ni de nadie”. Además advirtió que el proyecto del aborto significaba “instaurar una nueva discriminación, entre aquellos que son deseados y los que no lo son”.

Asimismo, tras señalar que el Estado debe acompañar a la mujer embarazada, la senadora denunció que durante los meses que se discutió el proyecto «se ha denostado a los que profesamos la fe católica como nunca ha sucedido en la Argentina”.

“Realmente legalizar el aborto es admitir lisa y llanamente el fracaso del Estado; es desentenderse de trabajar en la prevención”, expresó.

Por: aciprensa.com

Separación ¿y los niños?

Un padre o madre a quien no se le permite ver a sus hijos se ve afectado profundamente: la ira, la tristeza y la impotencia son las emociones que están presentes en ellos, al verse incapaces de resolver el conflicto con su expareja.

Poco se habla de esta problemática familiar fuera de los juzgados, se deja de lado la salud emocional de los niños y del padre a quien se le impide verlos. Para los pequeños es suficiente con enfrentar el duelo por la ruptura de su familia, no es justo que sean doblemente perjudicados por los padres, cuando los ponen como rehenes de una discusión entre adultos.

Hay que mencionar que, se está violentando el derecho de un padre para convivir con sus hijos, lo que puede motivar conductas agresivas por parte del padre que no puede ver a sus hijos o a querer llevárselos a escondidas con tal de poder convivir con ellos.

En Red Familia queremos darte algunos tips que pueden ayudarte para evitar que pases por este problema.

Cuando pienses en dañar a tu expareja, recuerda que también estas dañando a tus hijos.
Aprende a perdonar, de lo contrario el dolor se convertirá en deseo de venganza.
Tus hijos tienen derecho a convivir con ambos padres, independientemente de si están juntos o separados.
Deja a un lado el egoísmo y piensa en lo que están sintiendo tus hijos.

Por: Redacción | Fuente: Red Familia

¿Un legislador católico que vota a favor del aborto queda excomulgado?

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En el contexto de la votación de la despenalización del aborto en el Senado de Argentina el miércoles 8 de agosto, ¿los legisladores católicos que apoyen el proyecto quedarían excomulgados?

El abogado canonista Alejandro Álvarez, de Voces Católicas, explicó a ACI Prensa las implicancias del delito del aborto y sus involucrados según el canon 1398 del Código de Derecho Canónico.

En primer lugar, Álvarez señaló que el tenor literal del canon establece como sujeto del delito de aborto a “todo el que procura el aborto”, es decir, “a quien interviene en él, de modo necesario para producir el resultado de aborto”.

“No están sancionados, por lo tanto, otros que intervienen en un aborto, por ejemplo el personal administrativo de la clínica, incluso si ésta se dedica exclusiva o mayoritariamente a esta práctica”, aclaró el abogado.

Sin embargo, subrayó que esto “no quiere decir que un católico, que desee ser fiel a los compromisos de su fe, pueda trabajar en una clínica de esas características sin plantearse problemas de conciencia”.

En el caso de los parlamentarios que dan su voto a una ley que aprueba el aborto, Álvarez indicó que “aún siendo muy grave su conducta, de su actuación no se deriva necesariamente la comisión de un aborto, no hay una relación de causa y efecto directa. Por lo que se debe entender que no incurre en el delito de aborto”.

En cuanto a la excomunión latae sententiae (automática), el abogado canonista precisó que se aplica a “todo el que procura el aborto. Esto se refiere a quien interviene en él, de modo que su actuación sea necesaria para producir el resultado de aborto”.

En ese sentido, “no están sancionados otros que intervienen en un aborto, por ejemplo el personal administrativo de la clínica”.

Además, la excomunión afecta a los “cómplices”, esto es, “a todos los que cometen este delito conociendo la pena, incluidos también aquellos sin cuya cooperación el delito no se hubiera producido”.

Al tomar en cuenta estas precisiones, Álvarez explicó que en el caso el parlamentario católico que vota a favor del aborto “no hay pena, y teniendo en cuenta que, aun siendo muy grave su conducta, de su actuación no se deriva necesariamente la comisión de un aborto”.

“Por lo que se debe entender que no incurre en el delito de aborto”, señaló el abogado, quien agregó que “un presidente bautizado se encuentra en la misma situación que los parlamentarios, que si bien se trata de una conducta grave, no constituye delito de aborto”.

Respecto a que si bien no hay pena canónica para el parlamentario católico que vota a favor del aborto, esto no quiere decir que esta conducta es moralmente lícita, Álvarez expresó que “en mi opinión es moralmente reprochable, pero no hay que olvidar que el cristianismo no es un mensaje moral, sino de salvación para todos los hombres”.

“Por lo tanto, la pregunta no es si su conducta es moral o no, si no que cuál es la fuerza que tiene el cristianismo para transformar la sociedad y el mundo de hoy y producir un cambio de la mentalidad de la cultura de la muerte hacia una cultura de la vida”, concluyó.

Por: aciprensa.com

Conoce a los dos santos que el Papa Francisco puso de modelo para seguir en la vida

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El Papa Francisco recordó a dos santos que este miércoles 8 y jueves 9 de gosto celebran su memoria y fiesta: Santo Domingo de Guzmán y Santa Teresa Benedicta de la Cruz, conocida también por su nombre de bautismo Edith Stein.

Al término de la Audiencia General del miércoles, el Pontífice recordó que la santa que murió en el campo de concentración nazi de Auschwitz fue una “mártir, mujer de coherencia, mujer que busca a Dios con honestidad, con amor” y “una mujer mártir de su pueblo judío y cristiano”. “Patrona de Europa, ora y cuida a Europa desde el cielo”, le pidió.

Sobre Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores, más conocidos como Dominicos, Francisco dijo que puede servir de modelo para los esposos recién casados: “que su ejemplo de fiel servidor de Cristo y de su Iglesia sea de estímulo para todos nosotros”.

Por: aciprensa

Una Iglesia sin fronteras

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250 mil hostias para que los fieles venezolanos puedan participar en modo pleno en el Sacramento Eucarístico: se trata de un esfuerzo más que realiza Diócesis de Cúcuta.

En el último año en la ciudad fronteriza se distribuyeron 500 mil alimentos calientes, unas 8 mil porciones de comida diarios, con toda la dificultad logística que ello conlleva. Y  ¿quién ayuda a esta pequeña diócesis a tremendo esfuerzo? Tal como nos lo explica su obispo, Monseñor Víctor Ochoa González Giménez, la mayor parte de los aportes solidarios proviene de la misma diócesis. También, naturalmente, Cáritas Internationalis, diócesis vecinas, entre otros.

“Los puentes internacionales Simón Bolívar y General Santander ven atravesar cada día unas 45 mil personas”, nos dice el Obispo, aunque «han habido días que esos puentes han visto pasar hasta 60 mil personas».

Los voluntarios, un don de Dios

Un «don de Dios», como los llamó su Obispo, son los más de ochocientos voluntarios, muchos de ellos jóvenes, que provienen de las parroquias y de movimientos apostólicos, quienes por turnos se dan cita en la frontera– sin percibir nada a cambio más que la gratitud de los recién llegados – para cocinar fuentes gigantes de pasta, pollo u otros alimentos, para lavar frutas y hortalizas y ofrecer acogida y una palabra de bienvenida al hermano sufriente que atraviesa la frontera con la penuria en su corazón a cuestas, por verse obligado a dejar su propio país o a proveerse de las medicinas o los alimentos que en su país no encuentra.

«Las personas que atraviesan la frontera lo hacen por dos motivos», nos explicó Mons. Víctor Ochoa: personas que llegan a Colombia para emigrar atravesando el país hacia Ecuador, Perú y Chile, personas que llegan para establecerse en Colombia, y personas – la mayor parte- que van a Colombia para comprar alimentos o para buscar servicios médicos.

«Tenemos un centro que se llama la Casa de Paso la Divina Providencia y otros ocho lugares de atención en parroquias de la periferia de Cúcuta», explica.

Carencia de pan en Venezuela, también de aquel para la consagración Eucarística

Entre las carencias de los venezolanos, aquella del pan ha alcanzado a la del pan para la participación plena de los fieles al Sacramento de la Comunión.

Narra Mons. Víctor Ochoa que desde hace algunos meses la Iglesia de Cúcuta viene apoyando algunas diócesis venezolanas con elementos para la liturgia, sobre todo para la celebración de la Santa Misa, y no podían dejar que faltase el pan eucarístico y el vino para la Santa Misa, de modo que en las semanas pasadas, han enviado a las diócesis unas 250 mil formas de pan para la consagración: «Casi semanalmente enviamos las hostias y el vino, en la medida de nuestras posibilidades», afirma.

Considerando el gran esfuerzo que realiza la Diócesis le preguntamos acerca de dónde provienen las ayudas: Mons. Ochoa refiere que las ayudas externas llegan, desde en su mayor parte, de la generosidad de Cúcuta misma: “Son los fieles de Cúcuta quienes proveen la mayor parte de la ingente ayuda material para la atención de los venezolanos”, señala. “También Caritas Internationalis, Adveniat, algunas diócesis de España y la Secretaría para Latinoamérica de la Conferencia de Obispos Católicos de los EE.UU.”, añade.

“En los últimos días – explica Mons. Víctor- viendo nuestro trabajo y el esfuerzo que estamos haciendo, el Programa Mundial de Alimentos ha comenzado a darnos alimentos crudos para poder atender esta emergencia. Son muchos, cerca de ocho mil alimentos diarios, una suma ingente y muy compleja la que debe manejar – se debe garantizar, entre otras cosas, la salubridad de los mismos, teniendo presente que esta ciudad tiene unan temperatura media de 31/33 grados centígrados”.

San José, protector de la gran obra solidaria que se realiza en Cúcuta

“San José de Cúcuta es el nombre de la ciudad en honor a san José de Nazaret, padre de Jesús, que hace honor a su nombre en lo que es el cuidado y la acogida.  ¿Es él el modelo para Cúcuta?”, preguntamos. “San José es el protector de la gran obra que se está realizando”,  responde con certeza Mons. Ochoa.

Creo que san José, Patrono de la Iglesia Universal, es quien ha suscitado la generosidad de tantos laicos, hombres y mujeres que ayudan en la atención de estos hermanos venezolanos. San José es el que nos protege y nos acompaña y hace llegar el alimento necesario para todas estas personas. San José es el que consuela con su niño en brazos a todos los que llegan de Venezuela, tristes, enfermos y con grandes dificultades”.
No sólo alimentos, también se brinda atención médica

Tras lo arriba escrito el Obispo se detiene para explicar que hace unos tres meses también se ha comenzado a brindar atención médica: «Tenemos tres/cuatro médicos que diariamente atienden en sus necesidades a los venezolanos, y les entregamos las medicinas, medicinas muy reducidas, no tenemos una gran farmacia, -señala- pero al menos los elementos de primera necesidad los repartimos”. “Siempre en el espíritu de ser un hospital de campaña, es muy práctica y muy concreta esa dimensión de ser un hospital de campaña que nos dio el Papa”.

Mons. Víctor Ochoa explica por últimoque la solidaridad se brinda “tratando de controlar puntualmente” también que la Casa y los lugares de acogida, sean “lugares de una gran vida espiritual y una gran entrega del Evangelio y del mensaje de Jesucristo a quienes sufren”.

“Cuanto está sucediendo en la frontera es un drama humanitario – concluye- . La de Cúcuta es “una ‘Iglesia sin fronteras’, como nos ha enseñado el Papa Francisco”.

Por: Redacción | Fuente: Vatican News